jueves, 22 de noviembre de 2012


tengo épocas,
- mi vida no es siempre así -
y entonces
me pasa
que la única manera de no pensar en ti
es estando contigo.

miércoles, 21 de noviembre de 2012



Las cosas que mas me gustan de ti
las que me aturden y embelesan
las que me conmueven
son la más tuyas:
las frases caídas capaces de iniciar un poema
o esa forma desgarbada de correr y reír
o la mirada atenta del movimiento del brazo
o saber como posa el David
o conseguir que me aprenda
cuando nacieron mis padres.

jueves, 15 de noviembre de 2012



No se me va
tu sonrisa
mientras cabalgas
sobre mi grupa atenta,
tu jadeo
con prisas y alivio,
el sudor paciente,
los besos cálidos
que entretienen las palabras,
la charlas
entre y durante,
las caricias,
tu cuerpo que me apasiona,
tu humor divertido
nuestras cosas solitarias
tus estadísticas sobre los hombres
tu atención en cada detalle
el tango con guindillas,
- lo tengo todo anotado y repetido -.

Me levanto
ajeno y extraño
del lugar que ocupo
en la  cama
y para saber quien soy
antes de lavarme los dientes
tengo que escribirte este poema.





jueves, 1 de noviembre de 2012



Se me olvidó decirte varias cosas...

Estábamos en un bar que mira al sur
son de esos que trajinan con todo
café, cerveza, güisqui y ensaimadas
- con camareros solitarios que no saben lo que quieren -
habían instalados luces de colores en lo botelleros
tonos discretos salían de entre el alcohol
pretendían darle un nuevo aire al bar
y era distinto, como de puticlub en las afueras.

Solo nosotros...
con unas cervezas y una gambas de feria,
nos mirábamos a los ojos sin abrazarnos
buscando explicaciones interrumpidas a nuestras vidas
excusando el destino
pidiendo perdón por la soledad
tú, Daniela te querías marchar
para empezar todo
 de forma sencilla
llamar a las seis, viajar los domingos
y besar entre baile y baile,
yo te dije que nunca había querido a nadie como a ti
que nunca había deseado a nadie como a ti
creo que me escuchó la sonrisa de la camarera
lo solté sin demasiada pasión
sin solemnidad
sin estar desnudos
dejé las frases entre las servilletas de papel
y los huesos de las aceitunas
- no se puede decir eso y llevar reloj -
no me hiciste mucho caso
tal vez sea cierto que no oyes bien
tal vez no entoné bien
y lo que quería decirte es que te necesitaba
tal vez porque nunca haya querido a nadie como a ti
tal vez porque nunca he deseado a nadie como a ti,
por cierto
se me olvidó decirte que te quería.

Y te quedaste a mi lado
comprendiendo las caricias que no son tuyas
mirando por mis ojos caídos y
los desvelos de mi almohada roja
¡cómo  no voy a quererte!
aunque se me olvide decirte que te quiero.




miércoles, 17 de octubre de 2012

Han sido pocos días
pero hemos andado
extrañamente cómodos y repletos
entre ríos de piedra
con la naturalidad que da el tiempo
y un contrato civil francés.

Qué fácil sería
seguir durmiendo cada noche en un hogar
tapándonos temprano
con sábanas prestadas
y abrazos de mochila,
y cuando se hicieran no más allá de la cuatro,
siempre antes de amanecer,
reclamarte a mi lado
- no me podía resistir -
con caricias madrugadoras
con besos inevitables
tendidos sobre el cuello
abrazándote entre arrullos y ronroneos
y apretando cada vez más
buscando tus pechos frutales
sabiendo que nacen cada día
presintiendo tu sonrisa salaz
y los suspiros dormidos.


Yo, no me acostumbro
sigo despertándome a las cuatro
y abro los ojos
sin ver la luna
ni tus párpados cerrados
y doy vueltas
y me levanto
y cierro la ventana
para que no empiece la mañana
o para que pase el tiempo
y nos encontremos
antes de que pase la vida
entre arcos y bordones.




domingo, 16 de septiembre de 2012

Me pica la espalda, mientras estoy sentado en un cómodo sillón y veo una película en la tele con final previsible y lento. Hormigas de pan bajan desde el cuello marcando huellas sobre la piel ciega y miro..., en el salón observo volutas de humo a mi izquierda - junto al silencio - y me aprieto más con la tela desgastada y roja para disimular la distancia.
En la tele aparecen casitas americanas, una tras otra, con arbolitos y césped. Pienso si serán estás las que provocaron la crisis que nos arruina y en cómo será vivir allí, con bolsas de papel para guardar la compra y sin guardia civil.
Alguien cambia de canal. La espalda me sigue picando.

domingo, 19 de agosto de 2012



He buscado tu nombre en google
y han salido unos labios
montando un beso
bajo la lluvia.


viernes, 17 de agosto de 2012




Me he tomado un ron
era un ron con hielo
un matusaleén, creo
y sonrío...

desde esta mañana,
 sonrío
desde que te he vuelto a ver
y a besar un poco,
sonrío...
eran besos fuertes
sin abandono
pero besos,
besos llenos de sonrisas
de morenos
de ganas
y no he dejado de sonreír
desde que te vi esta mañana.

martes, 14 de agosto de 2012

Chinaski



No iba pensando en ti - que quieras que te diga Daniela - le iba dando vueltas a los comentarios de Chinaski, a su forma de entender la vida, a como dice que buscaba coños para la inspiración, a la mezcla de dureza aliñada con ternura, a su salvaje cariño, a su borrachera promiscua y a su forma de pasar la vida.
Pues estaba en todo eso cuando, me doy cuenta de que esperaba en la puerta de Mercadona, sin necesidad de comprar, dando vueltas a las ofertas del escaparate, me paro de golpe y con disimulo, me oriento, me recompongo como si estuviera desnudo, giro ciento ochenta grados y me voy para otro camino, un camino marcado por nuestra huellas habladas.
 Paso cerca de la ausencia de los caballos, por una senda partida por pequeños cardos secos, eso cardos que cuando vamos juntos los pisas, vas por encima de ellos para no separarte de mi lado ni un momento, y me gusta que lo hagas, ahora lo recuerdo, me siento encima de un contador de aguas y anoto todo para que no se olvide, para saber que aunque no piense en ti, mi alma te busca, - mientras escribo huelo al calor del pino -.
Ahora iré a tocar el color verde intenso del cinamomo y la sombra de nuestra higuera.

Londres



He terminado de leer un libro distinto, lleno de mujeres, mujeres de todas clases, zorras, románticas, putas, bebedoras, fofas, sexys, jóvenes, triunfadoras y .... todas eras tú(conmigo).
Cada barbaridad, cada insulto, cada espera en el aeropuerto, cada encuentro, cada lucha bajo las sábanas, cada lectura, cada tormenta y cada borrachera todo era nuestro, el odio y el amor, pero todo con pasión púrpura.
Ya ves, en tu ausencia he pasado unos días abrazándote y dándote la espalda, excitado, suspirando, buscando a cada rato más y más aventuras que me quemaran lo labios, como un cigarrillo apurado.
Recibo tus besos desde Londres y pienso que cada día están más cerca, Daniela.

jueves, 9 de agosto de 2012




No hago nada por ti,
me veo en el espejo
apenas levantado
y te engaño con la mirada,
y un poco más tarde
con el primer bocado
y en las primeras palabras
y en más cosas que no sé contarlas.

Ayer cerré la puerta
pensando en todo esto
con golpes de calma
sin nadie
sin nada
sin reflejos
con recuerdos
vagando
alejándome de todo
de la ciudad
entonces
vi una estrella fugaz
y le puse
- aunque nadie lo sepa -
tu nombre
Daniela,
y creí haber hecho algo por ti,
aunque apenas es nada.

miércoles, 18 de julio de 2012






besos con sabor a mar de luna llena,
para no olvidar a Daniela
tengo suficiente con un verso.

domingo, 17 de junio de 2012

lunes, 11 de junio de 2012









Necesito un momento
en ocasiones es solo
un poco
muy poco
un apenas
una copa
dos a lo sumo
tres y un cigarro
y nos vamos
ya
antes de la cuatro
cada uno por su lado,
y después
sin embargo,
luego
ya ves
toda la tarde recordando, Daniela.

lunes, 28 de mayo de 2012



Cuando por la noche necesito un beso tranquilo para recogerme, deshilo un pétalo de rosa, de un rosal escondido,  que nace entre la sombra de una higuera y olor del agua;  y lo miro con la yema de los dedos hasta que noto otro beso despierto que se acurruca entre mis desvelos.
Por las noches, esas noches, esta noche, me tapo entre amapolas y tus haikus de colores, Daniela y no me importa cuando amanezca.

jueves, 24 de mayo de 2012


No se va, afortunadamente, sigo escuchando tu risa adornada con farolillos y manzanilla, la saco de mi cartera de cuando en cuando y la admiro, como si fuera la fotografía de un beso, un beso que diese la vuelta al mundo, Daniela.

miércoles, 23 de mayo de 2012



Te echo mucho de menos, aunque no quiero decírtelo ni oírmelo.
Y me quedo aquí, parado, sin más, esperando que el silencio se llene de recuerdos.
Una imagen, un sonido, todo tiene que ver con alegrías, con un embelesamiento detenido.
Y con la suerte de poder bailar entre el mar y un ovni, Daniela. ¿puedo pedir más?. 

martes, 1 de mayo de 2012









Ahora estás recluida
entre tu habitación y la cocina,
caminando 
como una leona de circo,
enfurecida
fuerte
mirando de reojo
esperando
rugiendo como el viento
que cierra las puertas,
especulando
con tu futura libertad bailada.

Y el silencio
sin besos ni reproches
estalla 
en las encrucijadas, 
y espero el dolor de la heridas
pero no sientes nada
sigues
enfurecida
como hielo
como el frío de la madrugada.





lunes, 23 de abril de 2012




Frío





Llevo unos días con frío,
tal vez porque
la primavera arrastró nieve
-como pétalos de almendro
que se desperezan
de los árboles-
y se quedó entre las páginas
de algún libro.


Llevo unos días
en que los huesos tiritan
con el recuerdo
de los bancos
en la madrugada abandonada.

No consigo abrigarme,
de la ingrata sensación
de tu noche
a deshora
con demasiadas cervezas
a traspiés,
descontando la soledad
de más a menos
por recuerdos.

y yo, mientras
con abrazos vacíos
en la sartén.


lunes, 9 de abril de 2012



No creas que te olvido, Daniela, jamás. A pesar de la distancia de los días, pero no siempre puedo andar fatigándome  sacando los recuerdos de un pozo y por aquí se avecinan cambios que me ocupan las distracciones.
Hoy en el desvelo que arrastro, lo primero que hice fue buscar tu última carta, olerla, a pesar de que solo es papel y tinta, acariciarla como si fuera tu piel, incluso más suave, así, con la yema de los dedos, sin dejar huellas, sobrevolando el tacto, desvariando.
Tal vez regrese el próximo mes - no te lo esperabas - tal vez para siempre, aunque ya sabes que por mi oficio cualquier día me envían otra vez a a Nueva York, pero si vuelvo, si quieres, podemos construir nuevos recuerdos, al menos de café y vino. Sé que las cosas no se vuelven a tomar donde las dejas, que es volver a nacer, que tendrás nuevas amistades con los que ocupas la vida. ¿Pero encontrarás  un momento para una sonrisa?.

jueves, 29 de marzo de 2012

lunes, 12 de marzo de 2012




fresco olor a miel,
por el camino se ven
almendros en flor.

                            daniela

jueves, 1 de marzo de 2012














Una terraza de invierno
con el humo mezclado en hielos,
tres sillas ordenadas
charla pintada y sonrisas,
los papeles se pierden
entre el tiempo y la pereza,
las bebidas sin alcohol no hacen amigos
ni crean ocasiones
ni olvidas
ni recuerdas
pero está bien,
acepto
pero sabe a poco
a muy poco
tengo que recuperar la cojera discreta
la fuerza de la mirada
y empujar el carrito
y suena el teléfono
como una espina
y otro adiós
no oigo ninguna sonrisa
y me desvanezco.

lunes, 20 de febrero de 2012

hielo en las ramas.
apenas veo tu rostro
bajo la niebla.
                        daniela

jueves, 16 de febrero de 2012


Tuve un sueño
 una idea para un reto de palabras,
pero seguí acostado,
preso por tus caricias de agua
sobre mi espalda estancada,

cerraba los ojos
igual que cuando trato de recordar
sujetando las imágenes
entre los párpados y el aire.

Sabía que lo olvidaría.

Apenas si recuerdo un vuelo
a dúo
con los brazos extendidos
como Peter Pan sobre Londres
y rayos de luz sobre las bocas
y...
nada más.

Pasan las hojas
caen las vainas,
busco en los espejos,
en mi iris perdido,
 el sueño
no sé, si también la esperanza,
un fotograma perdido
con gotas de vino y risas.

Y lo guardo todo en un delicado pañuelo
bordado
con el lienzo ahuesado
y agujeritos
para que respiren
las sombras.

Y ahora que no respondes
la ausencia es eterna
y temo que mañana
podamos olvidar nuestro nombres secretos
y solo nos una un poema
sin recuerdos
y rumores.



miércoles, 15 de febrero de 2012

martes, 31 de enero de 2012


Se me olvidó decirte
que
tus párpados dormidos
despliegan una escalera
de cuatro o cinco peldaños
invitándome a que pase
a soñar juntos
a seguir
y que
cuando extiendes las caricias
hasta mi hombro redondo
mientras susurras apenas nada
me acurruco entre el cansancio y tus labios mandarina
y que
luego cuando ya te has ido
y vienen otros
me descubro hablándote en silencio
y callando mientras charlan
y acariciándome con el pulgar mi cara disimulada
confundiendo tu piel y la mía
y que
cuando me despierto pienso en ti
y que
todo lo que vivo a tu alrededor, Daniela,
todo, me parece poesía.

lunes, 30 de enero de 2012



mis ojos verdes
solo saben ser verdes
cuando te miran

Deseos



Si pudiera abrazarte cada día, dejaría las teclas dobladas del portátil en una esquina y te arrinconaría sin tregua entre la almohada y las sábanas prestadas; si aprendiera a  mirarte a manos llenas entre beso y beso, sin oír el goteo de los granos de arena en el cristal, grabaría cada gesto en el  iris verde que solo ves tú; si estuvieras a mi lado - ahora - te abrigaría del frío con hojas pintadas de poemas y te tomaría como quien conquista una trinchera, gritado tu nombre roto, Daniela.
¡Pero que fácil me resulta olvidar los recuerdos!, ¡los bocetos de recuerdos, la brisa de los recuerdos!.
Apenas si veo ya el sueño de un dragón, con mi cara añosa, que besaba sobre una cartulina tus labios berenjena y, al despertarme, seguíamos ahí, perdidos, entre el humo de la maría y la ceniza de los ojos.

miércoles, 18 de enero de 2012



                                                          Qué buen insomnio
                                                           si me desvelo sobre tu cuerpo.
                                                                            Mario Benedetti.
Desvelo
- otro más -.
Con los ojos agolpados
y mirada de sal
no se puede caminar;

la noche sigue fría,
dentro,
y fuera;

es difícil escuchar
historias entre la niebla reciente
o poesías borrosas que hablen de amor.

Solo me queda
la melancolía reclinada del sillón,
- por lo menos
hasta que amanezca -.

domingo, 15 de enero de 2012

Murmullo


Hemos dejado huellas de nuestros besos en las barras del bar y bajo la luz nocturna de las farolas. Nosotros que embozamos nuestros palabras y disimulamos la alegría con sonrisas, que bebemos con ritmos cambiados y dormidos, a nosotros se nos olvidó que aunque cerremos los ojos no somos invisibles.
Y se escuchan murmullos ásperos de rosa.
Pero hoy hemos cruzado el puente cogidos del brazo para superar el miedo a la estrechez de los pasos y nos hemos quitamos los copos de nieve del pelo, nos hemos mirado entreteniéndonos en lo que miramos, y nos acurrucamos cuando caminamos. Es difícil Daniela, lo sé. Tal vez ahora nos miren de reojo, con sospecha, aunque sigamos cada uno en su ciudad, tan lejos, y cada uno con sus sábanas, tan frías, y cada uno con un idioma, que nos une.
Mañana habrá niebla, tal vez el vuelo se cancele y regrese escondido como un fantasma de lluvia otra vez a tu lado, y oiré susurros ásperos de rosa que no me importan si estoy a tu lado.

viernes, 6 de enero de 2012





Brilla en la noche,
sobre la hoz del Huécar, 
el puente rojo.
                      
                 Daniela

martes, 3 de enero de 2012




Te lo voy a decir -sin miramientos, de sopetón - el concierto del primer día del año me parece soso, aburrido, no digo yo que feo, no, eso no, lo pondría en una cinta de relax,  porque entre valses y polcas es fácil dormir. Lo he intentado varios años, incluso éste, pero nada. Me parece una música plana, con el solo propósito de dar saltitos y empolvarse la nariz antes de sudar; más o menos como si la banda sinfónica de mi pueblo tocara pasodobles, pero en fino, "muchísmo" más.  Para mi que los fríos austriacos saben vender bien este producto. Sí Daniela, sé que le gusta a muchas personas y que además entienden, pero no eso lo que quiero decirte o decirme, ¿cuántas cosas las aceptamos una y otra vez sin plantearnos ni tan siquiera si nos gustan?. Es posible que todo esto que te cuento lo haya leído en algún libro de autoayuda y me venga ahora fruto de las últimas palmas descompasadas de la marcha  radetzky, posiblemente, no voy a pedir derechos.
Solo quería decirte eso.
Por cierto, los saltos de esquí tampoco me gustan y te echo de menos.

lunes, 2 de enero de 2012